La materia existe porque existe la materia. Es decir, la materia existe porque debe existir. Es decir que el existir es propio de la materia. Es decir que no habría existir sin materia. Es decir que la materia trae consigo el existir. Es decir, que si no hubiera materia, no existiría el existir.
Entonces, ¿Qué es existir?
A pesar de que estoy convencido de que Dios, el todo poderoso, JVH, Jehová en occidente, Jahvé en otros lados, otro nombre en algunos otros, solito en algunos, apoyado en los demás, omnipresente en todos, omnisciente en casi todos, creó el universo, he inventado una forma de explicar la existencia del estado actual de la realidad. Reitero: sin principios, y por tanto sin fines, escribo.
Imaginemos que el hijo de un empresario productor de leche para consumo regional decide jugar fútbol en el rancho de su papá. Pensemos que el niño confió en que el campo de juego tenía las mismas propiedades que el suelo en el que él aprendió a jugar en la ciudad donde nació. El niño entonces tropieza con una rama de árbol que apenas sobresalía del suelo a una distancia de cuatro metros del tronco. Al intentar reincorporarse, el niño, ya enojado, golpea una vieja franja de cerca. Imaginemos pues que el padre decide reparar dicha verja, pero no cuenta con los materiales necesarios para hacerlo. El empresario envía a uno de sus hijos mayores a ir a comprar madera al pueblo cercano. Pensemos que el hijo, al abordar su camioneta, machuca la pequeña mano de su hermano pequeño. Imaginemos pues que en vez de atenderle inmediatamente, parten ambos hacia el pueblo. Como último ejercicio, pongamos en nuestra cabeza la imagen del niño limpiándose el sudor provocado por un sol ardiente. El sudor se conjuga con la sangre en su dedo y tenemos pues, el derramamiento hacia el piso de una gota de un líquido que ya no es sangre solamente.
Imaginemos que dicha gota se derrama sobre un cántaro descubierto y lleno de líquido removedor de imperfecciones para suavizante de hule amortiguador de prensa productora de etiquetas para lotes de cajas de producción de rotomartillos especiales para mantenimiento de máquinas afiladoras de puntas de diamante cortador de fibras sintéticas para recubrir asientos de automóviles deportivos americanos.
¿Cómo se comportará esa gota al caer en ese cántaro?
¿Si la gota se disuelve, hay manera de predecir hacia dónde irá?
¿Qué patrón se irá marcando en el líguido en todo el proceso hasta antes de que se diluya completamente?
En este sencillo ejemplo me apoyo para decir que la existencia de materia es uno de los infinitos estados en los que el universo puede manifestarse. Entonces tenemos un universo material, regido por principios específicos propios del ente que lo rige. La materia y la energía, podrían entonces ser consideradas lo mismo pero en distinta forma. Ya que la existencia del universo material estuvo condicionada al fenómeno anteriormente descrito, no sería raro que las leyes del mismo conserven ese patrón de creación. Del número infinito de estados en que puede existir la manifestación más simple de materia, da lugar a la siguiente forma que a su vez contiene infinito número de posibilidades. Sin haber puesto al tiempo como determinante en esta cuestión, también sería fácil imaginar que el estado más especial de la materia, la vida, es producto de una suscesión particular de transformaciones por infinitas posibilidades. No es difícil entender, al final de cuentas, que el niño de la historia imaginaria anterior, en cada momento tuvo un número casi infinito de formas de reaccionar ante los eventos que sucedían. Es fácil ver que el tiempo es entonces una sucesión de posibilidades infinitas, lo que da la idea de un número infinito de infinitos, que concuerda con nuestra percepción imperfecta del tiempo: el tiempo es un infinito infinito, por eso nunca comenzó y por eso nunca acabará. El tiempo existe, entonces, porque "existió" la materia.
Bueno entonces...
¿cuándo y cómo surgió la conciencia?
Esto podría contestarse reflexionando sobre los párrafos anteriores. Acaso, un coacervado me dijo: "si me puedo aislar, podré ser uno y podrán ser otros; si me puedo dividir, podré diferenciarme, tendré que estar en donde el otro no está, que puede ser en (infinito -1) cualquier lugar menos ése. [...], si soy diferente, puedo sobrevivir y no desaparecer. [...] Si sobrevivimos podremos agruparnos y si podemos agruparnos, podremos organizarnos. Simplemente, si no se organizan, perecen. [--- queda al lector completar el infinito ejercicio del poder] Es decir que para el coacervado EXISTE un número infinito de poderes (posibilidades) y no podrá hacer lo que EXISTE hacer hasta que "elija" una de sus posibilidades.
...¿Por qué...?